Sagitario
Este signo le corresponde a los nacidos entre el 23 de noviembre y el 21 de diciembre.
El Fuego es el elemento que le corresponde y es Júpiter quien lo gobierna. El metal es el Estaño, y el azul claro es el color que más los beneficia.
Las piedras que los representan son el lapislázuli, el cuarzo verde, cuarzo azul, diamante y turquesa.
La fragancia del clavel, es la que más concuerda con su vibración personal.
Se caracterizan por contar con una gran versatilidad, son inteligentes y poseen una amplia cultura. Son capaces de correr cualquier tipo de riesgos, aunque estos sean innecesarios.
Necesitan tener el estímulo suficiente para encontrarle el sentido a la vida y concretar todo lo que se propongan. Para llevar a cabo cualquier tipo de objetivos siempre tienen guardado un nuevo plan.
Están propensos a sufrir trastornos en su circulación, sobre todo en sus miembros inferiores, ya que este signo gobierna los muslos.
Son amantes de todo tipo de deportes, les gustan las carreras de caballos y todo lo relacionado con las apuestas y los juegos de azar. Suelen mostrar cierta fanfarronería, sobre todo en lo que respecta a los deportes, y en todo lo que emprenden son bastantes pasionales.
En el ambiente social en el que se desenvuelven son muy bien vistos, ya que cuentan con una elevada mentalidad, son también morales e idealistas.
Estas particularidades se manifiestan en mayor o menor grado en todos estos nativos, como su arquetipo el arquero, son capaces de enviar una flecha al cielo y con un galope firme buscan permanentemente su libertad.
Este signo les muestra a sus nativos que será largo el camino que deben recorrer y que deberán apuntar muy alto para lograr alcanzar la libertad. Generalmente no cuentan con la paciencia suficiente para esperar, y no son capaces de aceptar ningún tipo de retraso que sea producto de la cobardía.
Los sagitarianos no son capaces de aceptar los términos medios, ya que para ellos o es blanco o es negro, pasando así a sentir un amor muy pasional o un inmenso odio.
Este signo está representado por un ser mitológico, el centauro. Los centauros eran unos guerreros brutales y muy crueles, aunque uno de ellos sobresalía por su gran sabiduría. Todo esto hace que la vida de estos nativos se divida en dos etapas, la primera está marcada por una gran necesidad de aventura y de retos, para llegar así a una segunda etapa, donde la acumulación de experiencias los transformará en sabios, tolerantes y muy comprensivos cuando tengan que enfrentar algún tipo de obstáculo o fracaso.
El riesgo ya sea físico o emocional es para ellos un gran estímulo, ya que el peligro les atrae poderosamente. Son nativos extrovertidos. Dentro de sus aspectos más negativos están los estados de mal humor y la excesiva excentricidad.
En el ámbito laboral rechazan cualquier tipo de trabajo que les requiera estar encerrado, es decir el trabajo burocrático no ha sido para ellos, siendo las profesiones más adecuadas aquellas en la que puedan desplegar toda su creatividad y que les proporcione algún tipo de riesgos. Dentro de las profesiones más convenientes están la de la enseñanza, que pueden incluir terapias físicas y mentales, de literatura, de deporte, de oratoria.
En el campo del amor son capaces de entregarse plenamente, disfrutando más de las relaciones frívolas y hasta se podría decir, promiscuas, que de aquellas en las que pueden percibir algún futuro. Por todo esto huyen del matrimonio, ya que lo consideran como una atadura que no está acorde a su temperamento.
Poseen una gran confianza en la vida y se destacan por poseer una gran fe. Siempre están abiertos a recibir y a dar consejos.
Suelen confundir a las personas con las que conviven, porque poseen un carácter dual, por una parte muestran una gran necesidad de libertad y de no apegarse a ningún tipo de reglas y por la otra cuentan con rígidos principios éticos y morales.